noes
En más o menos unas horas siempre es como siempre o seguramente más de lo mismo o nada. Como apenas queda tiempo se multiplica y hasta quí hemos llegado se diluye en los tic tacs de las horas que reaparecen cuando el tiempo muerto revive con garra.
No son más los horizontes dibujados que aquellos que desvirgaron el mal que acecha. Suenan así las campanadas del abismo latente bajo el manto que protegió la senda. Vienen repiqueteando las argollas tropezadas entre sí como advertencia a los noes que debieron virar a espera y esperanza.